
Esta foto está especialmente dedicada a los que no han parado de fumar desde el viaje de fin de curso...
La verdad es que la foto da mucho que pensar...
Yo fui de los que seguí fumando sin parar, hasta hace un año. Desde entonces soy algo activista anti-tabaco (ojo, no anti-fumadores), así que os dejo esta foto para ayudaros en vuestro proceso de autoconvencimiento para dejar de fumar, que puede que ya haya empezado... Además creo que de alguna forma os lo debo porque fui de los "niños malos" que llevó cigarrillos a clase...
Yo cuando lo dejé hace un año y pico me fumaba un paquete al día. En un año me he ahorrado 180.000 pts de las de antes, pero lo mejor es que he dejado de meterme el humo de más de 7000 cigarrillos entre pecho y espalda.
Quizás no sea tan fácil como dice Alen Carr en su libro, pero a mí me sirvió leérmelo, y en todo caso no fue tan difícil como comenzar a fumar. Y si no, fíjate en la foto e intenta situarte en el día que comenzabas a fumar...
Niños intentando ser mayores... Cuando empezamos a fumar nos cuesta tragar el humo, nos marea, tosemos... nuestro cuerpo lo repele... Hay que reconocerlo, es más fácil dejarlo que empezar...
El tabaco no nos trajo nada, sólo nos quitó. Lo único que te da el cigarrillo es lo que previamente te ha quitado (sosiego) para obligarte a fumar para recuperarlo. Y todo para enriquecer a la Philip Morris, que te tiene enganchado mientras te envenena...
El problema es que tomamos la decisión de fumar, hacemos un esfuerzo por empezar y después nos cuesta mucho reconocer que "hicimos el primo" todos estos años... pero es así, éramos unos niños y metimos la pata... lo único que podemos hacer es perdonarnos y corregirnos. Dejarlo es fácil si estás totalmente convencido de hacerlo.
Si estás pensando en dejarlo, puede que te venga bien leer el libro de Alen Carr como me vino a mí (aunque sea una americanada está bien probar a ver si funciona, leyendolo con espíritu constructivo), o quizás te baste con saber que Guillermo, el niño que está aprendiendo a fumar en la foto, me dijo durante la cena que está vivo gracias a no haber seguido fumando, lo que le permitió tener los pulmones todo lo limpios que los necesitó durante un accidente de tráfico.
Reconozcámoslo... La verdad es que te puedes morir por seguir fumando, y sin embargo, por dejar de fumar no te vas a morir...
Perdonar si he sido un poco duro... creo que la causa lo merece...